Colaboraciones
EL ARTE DE GOBERNAR | EL ARTE DE GOBERNAR |
|
|
|
| Escrito por Raúl Jervis Simmons | |
| martes, 11 de septiembre de 2007 | |
|
Los líderes y gobernantes que son verdaderos estadistas se destacan
entre muchas cosas por esa gran capacidad de captar las necesidades de
sus gobernados para implementar las estrategias de gobierno que
solucionen esas necesidades. Una diferencia total con los líderes
populistas es que éstos solo son capaces de detectar lo que el pueblo
quiere oír, no les es importante si pueden o no cumplir sus
necesidades, sino solo ganar las elecciones, alcanzar el poder.
Y generalmente lo consiguen. Las frustraciones de los pueblos por los fracasos de sus gobernantes, los vuelve, a esos pueblos, más proclives a nuevamente caer en esos vendedores de ilusiones o encantadores de serpientes. Y eso nos ha pasado en el Ecuador y en buena parte de los países latinoamericanos. Por otro lado los populistas en vez de aprender a como ser buenos gobernantes y mejorar la calidad de vida de sus pueblos, parece que van aprendiendo como mantenerse en el poder a través de estrategias de amedrentamiento, intolerancia, concentración de poderes, manejar todos los organismos de control, desprestigio de adversarios, descalificación de quien los critica, incluidos los medios de información que no les son afines. No dudan en recurrir a prácticas neofascistas. Dicen despreciar al que tiene éxito económico, a los empresarios, en general a lo privado, dicen estar con los desposeídos, aunque viven, comen, se visten, viajan como los más ricos. Me imagino que a este momento de la lectura empiezan a identificar escenarios muy parecidos, la Venezuela de Chávez?, el Ecuador tal vez? La corrupción de la política en general, y particularmente de los partidos políticos, que siendo gobierno u oposición con descaro violaron leyes y constitución para satisfacer sus coyunturales intereses, ha determinado que en el Ecuador de ahora, un líder neopopulista surja sin rival ni oposición, y que se empeñe en acciones que lo lleven a tener el poder total, al estilo venezolano, es decir se encamine hacia una dictadura encubierta. Realmente quiere el Presidente una Asamblea democrática, que democráticamente se proponga el cambio de la “Institucionalidad del Estado”?, o quiere proponer su propio modelo (jamás revelado), para obtener el poder total? Si ya no hay partidos que puedan abanderar con legitimidad una oposición, es pues obligación de los ciudadanos que día a día nos lamentamos de esta situación, el organizarnos en una acción de oposición no para competir por el poder, sino para exigir que se respete el derecho a vivir en democracia plena, como única garantía para alcanzar el progreso y el desarrollo, es decir que nuestros líderes y autoridades den muestras de un arte para gobernar a favor realmente de las mayorías y no para su beneficio particular. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|