|
Escrito por Rafael Hojas/El País
|
|
jueves, 06 de diciembre de 2007 |
|
Tomado de El País
La derrota de las
reformas chavistas en el referéndum constitucional del 2 de diciembre
marca el inicio de una contención de la deriva autoritaria de la
izquierda radical en América Latina. Gracias a un procedimiento
democrático ejemplar, impulsado por él mismo, Chávez tiene ahora
mayores dificultades para reducir al mínimo los elementos de democracia
y mercado en Venezuela.
|
|
|
Escrito por Adolfo Taylhardat
|
|
miércoles, 24 de octubre de 2007 |
|
Todos los cambios que Chávez pretende introducir a la
Carta Magna convergen hacia un mismo y único objetivo:
proporcionarle la cobertura constitucional para llevar adelante
su proyecto político personal que no es otro que transformar
a Venezuela en un Estado socialista.
|
|
|
Escrito por Mauricio Vicent
|
|
lunes, 16 de julio de 2007 |
|
Dime tres logros de la revolución, pregunta un chiste cubano. La respuesta, obvia: la educación, la salud, el deporte. ¿Y los tres mayores fracasos? Unos segundos de silencio... y el narrador contesta: "El desayuno, el almuerzo y la comida". La broma, que es muy seria, adquiere estos días especial actualidad; casi un año después de que Fidel Castro delegara "provisionalmente" todos sus cargos por una grave enfermedad, aliviar las desesperantes estrecheces y padecimientos cotidianos de la población es para el Gobierno interino de Raúl Castro una prioridad.
|
|
|
Escrito por Marco Velasco
|
|
domingo, 06 de mayo de 2007 |
|
Por primera vez aparece en alemán Persona non grata; a esta nueva edición, Jorge Edwards añade el siguiente texto a manera de epílogo, en donde narra las peripecias de su libro, injustamente descalificado por tirios y troyanos, y las dificultades que entrañaba para un autor tomar distancias con el régimen de Cuba.
|
|
|
Escrito por Marco Velasco
|
|
sábado, 05 de mayo de 2007 |
|
Ha muerto Guillermo Cabrera Infante, uno de los grandes de la
literatura cubana y de la lengua española. Murió en Londres, tras
cuarenta años de exilio, sin haber abandonado un segundo La Habana. Con
razón se ha afirmado que él no abandonó Cuba, sino que Cuba (mejor, el
régimen que se adueñó de Cuba) le abandonó a él. Pocas veces ha habido
una empatía mayor, y más deslumbrada y dolida, entre un hombre y su
ciudad.
|
|
|
|